Las placas de cultivo celular tienen una superficie termosensible recubierta de un nanopolímero. Cuando la temperatura desciende de 37°C a 4°C, la superficie termosensible cambia gradualmente de ligeramente hidrófoba a hidrófila, lo que permite la recolección de células adherentes sin tripsina. Al utilizar este método de recolección suave, las células están a salvo de las lesiones causadas por la tripsina o los raspadores, preservando así una alta viabilidad y la integridad de los receptores de superficie y los antígenos celulares. Esta operación permite recoger las células sin dañarlas para el subcultivo.